Por: Jose Rey
En Santa Marta hay restaurantes que pasan, y hay otros que se convierten en referencia. Basilea pertenece a esta última categoría. Más que un buen lugar para cenar, es un espacio donde la gastronomía europea encontró un lenguaje propio frente al Caribe y donde el buen gusto se volvió costumbre. Al frente de esta casa gastronómica está la chef Margarita Estupiñán, propietaria y alma creativa del restaurante.
Ubicado en el corazón del centro histórico de la ciudad, Basilea se reconoce por su estética sobria y elegante, de inspiración europea, y por una cocina que privilegia la técnica, el producto y la experiencia completa de los clientes. Aquí no hay estridencias ni modas pasajeras: hay platos pensados, ejecutados con rigor y servidos con una calidez que ha fidelizado a generaciones de samarios ejemplo de esto son los reconocidos y ya famoso carpacho de Salmon o el Mero presidencial dos platos que te enamoran con solo probar.

La propuesta culinaria que lidera Margarita Estupiñán se construye sobre bases clásicas, con una marcada influencia francesa, pero adaptada con inteligencia al ritmo y al clima de Santa Marta. Cada plato es equilibrado, preciso y profundamente reconfortante. Las proteínas y frutos del mar se trabajan con respeto, las salsas son protagonistas silenciosas y los acompañamientos cumplen una función clara: realzar, nunca competir.
La exclusividad de Basilea comienza desde la reserva. El restaurante abre únicamente con reservas previamente tomadas y confirmadas, una decisión que garantiza a los amantes de la buena gastronomía un servicio verdaderamente personalizado y una atención minuciosa en cada plato de la carta acompañada con vinos finamente seleccionados.
El restaurante no solo conquistó a clientes habituales, sino también a la alta sociedad samaria, que encontró en sus mesas un punto de encuentro donde la conversación fluía al mismo ritmo que los platos. Bajo la dirección de su chef propietaria, Basilea se transformó en escenario de almuerzos largos, cenas elegantes y celebraciones íntimas, siempre bajo una premisa clara: comer bien es un acto de placer y respeto.

En su carta conviven recetas clásicas reinterpretadas con sensibilidad local. Nada es improvisado. Cada ingrediente tiene una razón de estar ahí y cada técnica responde a años de oficio. Esa coherencia ha permitido que Basilea después de 21 años mantenga su identidad intacta con el paso del tiempo, algo poco común en una ciudad en constante transformación gastronómica.
Hoy, Basilea y la chef Margarita Estupiñán siguen siendo sinónimo de constancia, elegancia y cocina bien hecha. Un restaurante que no necesita presentaciones ruidosas porque su reputación se ha construido plato a plato, servicio a servicio, cliente a cliente. En una Santa Marta cada vez más diversa, Basilea permanece como un recordatorio de que la buena mesa nunca pasa de moda.
Margarita Estupiñán: sus años de experiencia la han llevado a ser reconocida y premiada en diversos eventos, destacándose especialmente la invitación que recibió por parte de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) en Ginebra, Suiza, un reconocimiento a su trayectoria y aporte desde la gastronomía del Caribe, el Magdalena y Santa Marta.

Usted puede reservar su cena privada al teléfono 316 8334846
