Santa Marta recupera el rumbo de sus seis muelles turísticos

Santa Marta recupera el rumbo de sus seis muelles turísticos

Una inversión superior a los $21.624 millones busca fortalecer la conexión marítima de la ciudad y mejorar la experiencia de quienes llegan a sus playas y destinos naturales.

Hay ciudades que tienen un puerto. Y hay ciudades cuya historia, identidad y futuro están inevitablemente ligados al mar.

Santa Marta pertenece a estas últimas.

Por eso, la reactivación del proyecto para construir seis muelles turísticos para embarcaciones menores representa mucho más que una obra de infraestructura. Es un nuevo intento por ordenar, modernizar y fortalecer la manera en que la ciudad se conecta con ese Caribe que ha sido parte de su historia durante siglos.

El Ministerio de Comercio, Industria y Turismo y Fontur retomaron la iniciativa, que contempla una inversión superior a los $21.624 millones, destinada a construir infraestructura marítima en seis puntos estratégicos: Pozos Colorados, El Rodadero, Playa Blanca, Taganga, Playa Grande y el sector del Aeropuerto.

Los muelles están concebidos para facilitar el embarque y desembarque de pasajeros, mejorar las condiciones de operación turística y hacer más cómoda y segura la conexión con algunos de los lugares que hacen de Santa Marta uno de los destinos más reconocidos del Caribe colombiano.

Una inversión que vuelve a tomar rumbo

De acuerdo con las cifras del proyecto, Fontur aportaría $17.698 millones, mientras que la Alcaldía Distrital de Santa Marta tendría una participación de $3.925 millones. La apuesta busca fortalecer el turismo marítimo y generar mejores condiciones para una actividad que mueve transporte, restaurantes, operadores turísticos, comercio y numerosos empleos alrededor de las playas y destinos naturales.

Pero detrás de las cifras hay también una necesidad evidente: una ciudad turística que tiene en el mar uno de sus principales atractivos necesita una infraestructura que esté a la altura de esa riqueza natural.

Un proyecto que estuvo en pausa

La iniciativa, planteada inicialmente en el contexto de la conmemoración de los 500 años de Santa Marta, había encontrado un obstáculo en julio de 2026, cuando el proceso de contratación fue declarado desierto al no presentarse propuestas que cumplieran con los requisitos establecidos.

Ahora, con la reactivación anunciada por el Ministerio y Fontur, el proyecto vuelve a avanzar hacia una nueva etapa.

El alcalde Carlos Pinedo destacó las gestiones adelantadas ante el Gobierno Nacional y manifestó que la administración distrital continuará trabajando conjuntamente para hacer realidad los seis muelles.

Por su parte, el ministro de Comercio, Industria y Turismo, Mauricio Gómez, resaltó el potencial turístico y productivo de Santa Marta y señaló que el propósito del Gobierno es acompañar a las regiones y acelerar los procesos para convertir sus prioridades en obras concretas.

El reto: crecer sin perder el azul

En Santa Marta, cualquier obra frente al mar plantea también una responsabilidad.

Los nuevos muelles deberán integrarse de manera cuidadosa a los ecosistemas costeros y responder a las características ambientales de cada lugar. El desarrollo turístico no puede significar darle la espalda a aquello que precisamente hace especial a la ciudad.

Porque el verdadero progreso no consiste únicamente en construir más, sino en construir mejor y proteger lo que no puede reemplazarse.

La iniciativa estima un impacto sobre cerca de 1,3 millones de turistas y proyecta la generación de alrededor de 562.000 empleos directos e indirectos, según las cifras asociadas al proyecto. Ahora comienza el camino decisivo: avanzar en la contratación, ejecutar las obras y lograr que esos seis puntos de la costa se conviertan en espacios funcionales, seguros y respetuosos con el entorno.

Santa Marta vuelve a mirar al mar.

Y esta vez, la apuesta es que ese encuentro entre ciudad y Caribe tenga mejores muelles, mejores servicios y una infraestructura capaz de acompañar el crecimiento turístico sin olvidar que, frente a nosotros, está uno de los mayores tesoros de esta tierra: el mar que nos pertenece a todos y que también debemos aprender a cuidar.

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