Representante del departamento del Magdalena en Miss Universe Colombia
Por: José Rey
Antes de ponerse una banda y subir a un escenario, Valentina Franco aprendió a ser fuerte de una manera mucho más sencilla y profunda: en casa. Allí, junto a dos mujeres que dejaron una huella para siempre en su corazón, descubrió que la fortaleza también podía tener ternura. Las vio enfrentar la vida con valentía, cuidar con amor y seguir adelante sin perder la sensibilidad. De ellas recibió algunas de las lecciones más bonitas de su vida: que se puede ser firme sin dejar de ser dulce y que, aun después de las dificultades, el corazón siempre puede escoger la esperanza.
Samaria de nacimiento, comunicadora social y periodista de profesión, Valentina es una mujer de contrastes armoniosos. Detrás de su mirada firme hay una mujer casada, sin hijos aún y radicada en Barranquilla. Su presencia en Miss Universe refleja también una nueva mirada sobre la mujer contemporánea y la convicción de que los sueños no tienen fecha de vencimiento ni un molde único.
Su trayectoria profesional demuestra esa misma determinación. Egresada de la Universidad del Norte y con una etapa formativa en la Universidad Javeriana, comenzó su vida laboral en una importante constructora del país como comunicadora organizacional y consultora de innovación.

Sin embargo, la vida trazó una ruta inesperada. Tras regresar a Barranquilla, trabajaba como community manager en el Colegio Biffi La Salle cuando su esposo fue diagnosticado con cáncer de tiroides. Decidió acompañarlo en todo el proceso, dejando su empleo formal. Aquella experiencia terminó transformando su manera de mirar la vida y la llevó hacia la independencia profesional. Hoy trabaja como estratega digital y acompaña a diferentes marcas en su posicionamiento y comunicación.
Pero existe otra historia, quizá una de las más íntimas y significativas de Valentina. Se llama Pequeños Lazos y nació del dolor por la partida de un pequeño primo que falleció a causa de la leucemia. En lugar de dejar que aquella pérdida se quedara únicamente en la tristeza, Valentina decidió transformarla en amor y servicio.
A través de este proyecto ha encontrado una manera de acompañar y brindar apoyo a otros niños vinculados a la Fundación Sanar, convirtiendo un recuerdo familiar en un propósito que toca otras vidas. Es, quizás, la expresión más sincera de una sensibilidad que no necesita una corona para hacerse visible.
Representar al Magdalena siempre fue un anhelo de infancia. Llegar hasta este momento requirió tiempo, aprendizajes y una profunda transformación personal. En ese recorrido, su fe en Dios se convirtió en una guía esencial. A sus 28 años, Valentina se siente en una etapa plena, agradecida por el camino recorrido y convencida de que los tiempos de Dios son perfectos.
Entre sus mayores fortalezas están la disciplina, la fe y esa capacidad de escuchar y conectar con los demás. Para ella, el verdadero valor de una reina no está solamente en la belleza exterior, sino en la posibilidad de abrazar las historias de su gente.
El certamen de Miss Universe Colombia se desarrollará en Barranquilla del 5 al 10 de octubre de 2026, con la noche de elección y coronación en el Salón Jumbo del Country Club.
Allí, Valentina llegará con la elegancia de quien ha aprendido de la vida, con la fe que la acompaña y con el corazón puesto en una tierra que lleva consigo: el Magdalena.

