La fuga de 41 detenidos, las fallas en el manejo de la información y la respuesta frente al bloqueo de la vía Santa Marta–Barranquilla precipitaron la decisión. El coronel Jimmy Belalcázar asumirá la comandancia esta semana.
Santa Marta comienza una nueva etapa en el mando de su Policía. El Gobierno anunció que el coronel Yeison López será llamado a calificar servicios, tras señalarlo de tener responsabilidad en la fuga de 41 personas que permanecían detenidas en el Centro de Traslado por Protección, así como por no informar oportunamente sobre lo ocurrido y no adoptar las medidas correspondientes frente al bloqueo registrado en la vía Santa Marta–Barranquilla, a la altura de Tasajera.
La decisión llega en un momento en el que la seguridad y la capacidad de respuesta de las autoridades vuelven a ocupar un lugar central en la agenda del Caribe colombiano. La salida del oficial representa un cambio en la dirección policial de la capital del Magdalena y un mensaje directo sobre las responsabilidades que deben asumir quienes están al frente de la institución.
De acuerdo con el pronunciamiento oficial, entre los 41 fugados se encontraban personas detenidas por presuntos delitos relacionados con hurto, microtráfico y otras conductas delictivas. Frente a la situación, el Gobierno aseguró que se están desplegando todas las capacidades disponibles para ubicarlos y lograr su recaptura.
Al mismo tiempo, se envió un mensaje de tranquilidad a la ciudadanía. Según lo expresado por el Gobierno, no se trataría de delincuentes de alta peligrosidad, aunque la búsqueda de los fugados continúa siendo una prioridad para las autoridades.
Relevo en el mando policial

Mientras se concreta la transición, el coronel Urriago, segundo al mando de la institución en la ciudad, asumirá temporalmente la comandancia. Esta semana se espera la llegada del coronel Jimmy Belalcázar, quien será el nuevo responsable de dirigir la Policía en Santa Marta.
El relevo se produce bajo una exigencia explícita de mayor liderazgo, determinación y capacidad de reacción ante los hechos que comprometen la seguridad y la convivencia ciudadana.
«En este Gobierno, la cobardía no tiene cabida», fue uno de los mensajes más contundentes del pronunciamiento oficial, en el que también se cuestionó la actuación del mando saliente frente a los acontecimientos recientes.
El desafío de recuperar la confianza
Más allá del cambio de nombres, el reto para la nueva comandancia será demostrar resultados. Santa Marta necesita una Policía capaz de actuar oportunamente, coordinar respuestas eficaces ante situaciones de alteración del orden público y mantener informada a la ciudadanía cuando se presentan hechos que generan preocupación.
La llegada del coronel Jimmy Belalcázar abre una nueva etapa para la institución en la capital del Magdalena. Su gestión estará bajo la mirada de una ciudad que espera respuestas concretas frente a la delincuencia, mayor presencia en las calles y una actuación firme, pero ajustada a la ley.
El mensaje del Gobierno es claro: el mando policial exige responsabilidad y capacidad de respuesta. Ahora, el desafío será convertir esa exigencia en resultados que se sientan en los barrios, las vías y los espacios públicos de Santa Marta.
