UNIMAGDALENA convirtió el arte en un puente para mirar, sentir y comprender la relación que el Caribe ha construido con el mar.
En Santa Marta, hablar del mar es hablar de nosotros. Está en el paisaje que nos acompaña desde siempre, en los oficios de nuestros pescadores, en las historias familiares, en los sabores de nuestra mesa y en esa memoria que pasa de generación en generación.
Por eso, la exposición ‘El Mar que nos Une’, presentada por la Universidad del Magdalena en el marco de la agenda previa a InnovAzul Caribe 2026, fue mucho más que una muestra artística. Fue una invitación a detenernos frente al mar y mirarlo con otros ojos.

La bienal reunió a artistas, estudiantes, investigadores, integrantes de la comunidad universitaria e invitados especiales alrededor de una pregunta que toca profundamente al Caribe: ¿cómo hemos construido nuestra relación con el mar y qué futuro queremos para él?
Durante la apertura, el rector de UNIMAGDALENA, Pablo Vera Salazar, destacó la necesidad de comprender el océano más allá de la ciencia y reconocer también su dimensión cultural y humana.
“El mar es mucho más que lo que vemos, es paisaje, casa, trabajo, alimento, memoria, conocimiento y futuro”, expresó el rector.
Y precisamente eso encontró el público en las salas: paisajes marinos, oficios, saberes, relatos familiares, mitos y leyendas que muestran que el mar no es solamente una inmensidad azul frente a nuestras costas. También es territorio, identidad y memoria.
La convocatoria, impulsada por la Vicerrectoría de Investigación, la Dirección de Proyección Cultural y el Museo de Arte de UNIMAGDALENA, en alianza con el Instituto BioRed, recibió 25 propuestas, de las cuales fueron seleccionados 11 artistas de Santa Marta, el Magdalena y otras regiones del país.
Cuando la innovación también mira al mar
Uno de los momentos que despertó especial interés fue la propuesta desarrollada por estudiantes de Ingeniería Industrial y Licenciatura en Artes, quienes crearon en impresión 3D representaciones de 11 especies de peces utilizando material reciclable.
La iniciativa nació del modelado de especies reales, con acompañamiento del Programa de Ingeniería Pesquera, y aprovechó residuos recuperados del mar para transformarlos en piezas que permiten reconocer especies como la raya, el mero, la tilapia, la cojinúa, el pez dorado y el jurel.
Es una manera sencilla, pero poderosa, de recordarnos que aquello que alguna vez fue un residuo puede convertirse también en una herramienta para generar conciencia.
La exposición contó además con la participación de la artista internacional Ingrid Haubrich, quien presentó ‘Mareas y respiro’, una obra inspirada en la observación del paisaje y en el movimiento permanente de las mareas.
La música también hizo parte de esta celebración del territorio. El Coro Filarmónico del Magdalena, bajo la dirección de Elijah Jr. Rambal Gómez, acompañó la apertura antes de dar paso al recorrido por las salas.

Entre los visitantes estuvo el investigador Fernando Pérez Peña, de la Universidad de Cádiz, quien resaltó la manera en que la iniciativa conecta el arte, la investigación, el territorio y las comunidades.
Al final, queda una certeza: el mar no solo se contempla. También se escucha, se recuerda, se interpreta y se cuida.
Y en una ciudad como Santa Marta, donde el Caribe forma parte de nuestra identidad, ‘El Mar que nos Une’ nos recuerda que protegerlo también significa proteger una parte esencial de quienes somos.
InnovAzul Caribe 2026, bajo el lema “Dos orillas, un mismo mar. Un Caribe que innova, conecta y regenera”, tendrá su inauguración oficial este jueves 17 de septiembre en el Hotel Estelar Santamar, con la participación de autoridades, investigadores nacionales e internacionales, medios de comunicación e invitados especiales.




