Santa Marta mira hacia su futuro: naturaleza, turismo y ciudad en una misma agenda

El alcalde de Santa Marta Carlos Pinedo, El presidente del Senado, Honorio Henríquez, y el Ministerio de Ambiente, Fabio Arjona, hablaron sobre protección costera, los humedales, el Parque Tayrona y proyectos estratégicos de la ciudad.

Gobierno y Alcaldía trazan una hoja de ruta para proteger el patrimonio natural de la ciudad, recuperar el río Manzanares, preservar los humedales y enfrentar la erosión costera. El Parque Tayrona también está en el centro de la agenda.

Santa Marta tiene una relación particular con la naturaleza. El mar, las montañas, los ríos, los humedales y sus parques naturales no solo hacen parte de su paisaje: son también parte de la identidad de una ciudad que ha encontrado en el turismo uno de sus principales motores de desarrollo.

Proteger ese patrimonio es, por eso, también una manera de pensar en el futuro.

Con esa mirada se desarrolló un encuentro entre el presidente del Senado de la República, Honorio Henríquez; el ministro de Ambiente, Fabio Arjona Hincapié, y el alcalde de Santa Marta, Carlos Pinedo Cuello, en el que fueron planteadas acciones concretas alrededor de la sostenibilidad ambiental, la protección costera y el fortalecimiento turístico de la ciudad.

Uno de los asuntos centrales fue la necesidad de avanzar hacia un plan estructural frente a la erosión costera, una problemática que afecta distintos sectores del litoral samario y que requiere respuestas que vayan más allá de intervenciones aisladas.

La conversación también puso la mirada sobre los humedales de Santa Marta, ecosistemas fundamentales para el equilibrio ambiental de la ciudad y que hoy reclaman mayores esfuerzos de conservación. La propuesta busca establecer acciones para su preservación y protección como parte del patrimonio natural samario.

Volver la mirada al río

Entre los proyectos planteados aparece además la recuperación integral del río Manzanares y su Parque Lineal, una iniciativa que representa la posibilidad de devolverle protagonismo a uno de los elementos naturales más importantes de Santa Marta.

Recuperar el río significa hablar de ambiente, pero también de espacio público, calidad de vida y apropiación ciudadana. Es la posibilidad de que un ecosistema vuelva a convertirse en un lugar de encuentro y en parte activa de la vida cotidiana de la ciudad.

Tayrona, patrimonio que trasciende fronteras

El Parque Nacional Natural Tayrona ocupó igualmente un lugar destacado en la agenda. La revisión de las condiciones de los parques naturales y, particularmente, del Tayrona, apunta a fortalecer su protección y a garantizar mejores condiciones para quienes visitan uno de los destinos turísticos más reconocidos de Colombia.

La seguridad de turistas y visitantes también fue incorporada a la conversación, bajo la premisa de que un turismo sostenible debe ir acompañado de entornos seguros y de una adecuada articulación entre las instituciones responsables.

Una ciudad que necesita cuidar lo que la hace única

Más que una lista de compromisos, la agenda planteada representa un llamado a mirar a Santa Marta desde una perspectiva integral: una ciudad que necesita crecer, pero que al mismo tiempo debe cuidar aquello que la hace diferente.

El reto estará ahora en convertir las propuestas en acciones, articular a las entidades responsables y mantener una agenda que permita que la protección ambiental no sea un asunto coyuntural, sino una política permanente.

Porque en Santa Marta hablar de sostenibilidad es también hablar de identidad. Del mar que define su horizonte, de los humedales que guardan su equilibrio, del Manzanares que atraviesa su historia y de las montañas que la protegen. Cuidar ese patrimonio no es solamente preservar el paisaje. Es cuidar la ciudad que recibirán las próximas generaciones.

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