Salud, pensiones, educación, subsidios de energía y seguridad concentran buena parte de los recursos aprobados para la próxima vigencia fiscal. El proyecto pasará a sanción presidencial, tras recibir el aval de la Cámara de Representantes y el Senado.
Colombia tendrá un presupuesto de $634,9 billones para 2027. En la madrugada de este martes, la plenaria de la Cámara de Representantes aprobó el proyecto de ley del Presupuesto General de la Nación, que ya había recibido el visto bueno del Senado y quedó listo para sanción presidencial.
El presidente Abelardo De La Espriella destacó la decisión del Congreso y agradeció a los senadores y representantes que respaldaron la iniciativa.
“En un momento decisivo para el futuro de la República, Colombia necesita el compromiso de todos”, expresó el mandatario al reconocer el apoyo parlamentario.
Más allá de la cifra, el desafío estará en convertir esos recursos en respuestas concretas para los colombianos. El presupuesto busca atender obligaciones del Estado, financiar servicios esenciales y respaldar sectores estratégicos para el funcionamiento y el desarrollo del país.

Salud, pensiones y educación, entre las prioridades
De acuerdo con el Ministerio de Hacienda, el presupuesto contempla $5 billones para atender necesidades del sector salud y enfrentar sus dificultades financieras. En materia pensional, incorpora $6,5 billones adicionales para cumplir las obligaciones del Estado.
Las universidades públicas también tendrán recursos para responder a sus necesidades de funcionamiento, con el reconocimiento de una brecha cercana a los $700.000 millones.
Otro de los compromisos incluidos es el pago de $9,6 billones al Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC), obligaciones que no contaban con una asignación explícita en el proyecto inicial.
Energía, empleo y protección social
El sector energético recibirá $3 billones adicionales para financiar subsidios de electricidad y gas, incluidos servicios dirigidos a usuarios de zonas de frontera.
Por su parte, el sector trabajo contará con una asignación total de $66,9 billones para atender obligaciones pensionales y respaldar programas de protección social, formación para el empleo, productividad y emprendimiento, entre ellos los desarrollados por el Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA).
Estas partidas buscan sostener compromisos sociales y fortalecer las oportunidades de formación y acceso al trabajo.
Seguridad: $82,8 billones
La seguridad del país contará con $82,8 billones, destinados al funcionamiento de la Fuerza Pública y al fortalecimiento de las capacidades del Estado para investigar y combatir el delito.
De ese monto, $74,9 billones corresponden a Defensa y Policía. La Fiscalía General de la Nación tendrá una asignación de $7,8 billones, incluidos $100.000 millones adicionales para reforzar su capacidad operativa y organizacional.
En contraste, el presupuesto de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) tendrá una reducción de $181.400 millones, cuyos ajustes incluyen el traslado de recursos al Ministerio de Defensa. Según Hacienda, esta modificación no comprometerá el funcionamiento ni las funciones misionales de la entidad.
Más recursos para inversión pública
Uno de los componentes relevantes del presupuesto es la inversión pública, que alcanzará los $94,8 billones. La cifra representa un aumento de $7,9 billones frente a lo aprobado en el primer debate, producto de una redistribución de recursos sin modificar el monto total del presupuesto.
La propuesta también incorpora medidas de austeridad y eficiencia para reducir gastos no esenciales y fortalecer el seguimiento al uso de los recursos públicos.
El reto: que el presupuesto se sienta en la vida cotidiana
La aprobación del Presupuesto General de la Nación marca un paso importante en la planificación financiera del país para 2027. Sin embargo, el verdadero balance dependerá de la ejecución: de que los recursos lleguen oportunamente a los sectores que los necesitan y se traduzcan en mejores servicios, mayor seguridad, oportunidades de empleo e inversión.
Con $634,9 billones sobre la mesa, el Gobierno tendrá la responsabilidad de demostrar que las cifras presupuestales pueden convertirse en resultados concretos para Colombia.
