La Alcaldía anunció que las obras de la Planta de Tratamiento de Agua Potable (PTAP) El Curval comenzarán en los próximos días. El proyecto contempla una inversión de $890.000 millones, nuevas redes de distribución y una mayor oferta de agua para más de 400.000 habitantes.
El agua sigue siendo una de las grandes deudas históricas de Santa Marta con sus habitantes. Por eso, el anuncio del inicio de las obras del acueducto El Curval representa un paso importante en la búsqueda de una solución estructural para una ciudad que necesita garantizar el suministro en sus hogares y acompañar su crecimiento urbano y turístico.
La Alcaldía Distrital informó que los trabajos de la Planta de Tratamiento de Agua Potable (PTAP) El Curval comenzarán en los próximos días. La infraestructura tendrá una capacidad de producción de 800 litros de agua por segundo y contará con una línea de conducción de 10,5 kilómetros.
El proyecto también contempla la instalación de 48 kilómetros de nuevas redes de distribución y la construcción de anillos que permitirán optimizar el servicio, reducir las fugas y mejorar la llegada del agua a las comunidades.
Según lo anunciado, estas intervenciones permitirían aumentar en un 25 % la oferta de agua potable y beneficiar a más de 400.000 habitantes.
Una inversión para transformar el servicio
Los recursos destinados a la ejecución del proyecto, de acuerdo con la administración distrital, están garantizados. La inversión asciende a $890.000 millones, financiados mediante un cupo de crédito gestionado ante el Concejo Distrital.
La magnitud de la inversión refleja el alcance de una obra llamada a convertirse en una pieza fundamental para enfrentar el déficit de agua potable que durante años ha afectado a distintos sectores de Santa Marta.
Sin embargo, el verdadero impacto se medirá en los resultados: que el agua llegue con mayor continuidad a los hogares, que las comunidades dejen de depender de soluciones temporales y que la ciudad pueda responder de manera más eficiente a las necesidades de sus residentes.
También avanzan las intervenciones en saneamiento

A este proyecto se suma la rehabilitación de la Estación de Bombeo de Aguas Residuales (EBAR) Norte, cuya optimización ha contribuido a reducir los rebosamientos de aguas residuales.
De acuerdo con la información divulgada, los recientes estudios del Instituto de Investigaciones Marinas y Costeras (Invemar) evidencian avances en las condiciones de calidad del agua de mar.
Las obras de acueducto y saneamiento son fundamentales para el futuro de Santa Marta. El desafío ahora será convertir los anuncios y las inversiones en resultados concretos, sostenibles y perceptibles para la ciudadanía.
Porque para una ciudad que vive entre el mar, la Sierra Nevada y el crecimiento de su vocación turística, garantizar agua potable y proteger sus playas no son asuntos separados: son condiciones esenciales para su calidad de vida y su desarrollo.
