La Costa Caribe se prepara para un verano que pondrá a prueba su energía

María Nohemí Arboleda, ministra de Minas y Energía

El calor del Caribe no solo se siente en las calles. También está poniendo a prueba el sistema eléctrico. Mientras las temperaturas suben y los hogares recurren cada vez más al aire acondicionado, Colombia se prepara para meses en los que garantizar la energía será uno de los grandes desafíos.

Durante el 28° Congreso de Andesco, en Cartagena, la ministra de Minas y Energía, María Nohemí Arboleda, puso sobre la mesa dos nombres que tendrán un papel decisivo en este escenario: las plantas térmicas y Air-e, la empresa que lleva la energía a los hogares de Atlántico, La Guajira y Magdalena.

El mensaje de la ministra fue claro: cuando el sistema necesite generación térmica, las plantas deberán estar disponibles. Y, al mismo tiempo, será necesario encontrar una salida a las dificultades financieras de Air-e para evitar que sus problemas terminen afectando el funcionamiento de toda la cadena.

El agua también hay que cuidarla

Colombia cuenta con energía suficiente para atender la demanda, explicó la ministra, pero el desafío está en administrar bien las reservas.

Los niveles de los embalses son hoy una pieza fundamental. Con menos disponibilidad hídrica y un fenómeno de El Niño que podría prolongarse más de lo esperado, utilizar el agua demasiado rápido podría dejar al país con menos margen para los meses siguientes.

A esto se suma una demanda que continúa creciendo. Mientras el aumento nacional ronda el 6,7 %, en la Costa Caribe alcanza cerca del 11 %, impulsado, entre otros factores, por las altas temperaturas y el mayor uso de sistemas de climatización.

En otras palabras, mientras el Caribe intenta mantenerse fresco, el sistema eléctrico siente cada vez más calor.

Las térmicas, bajo presión

En este escenario, las plantas térmicas adquieren una importancia especial. Sin embargo, el Gobierno enfrenta dificultades relacionadas con los pagos y la confianza dentro de la cadena.

Fuentes citadas por Portafolio señalan que algunas térmicas estarían optando por pagar multas antes que vender energía a Air-e, en medio de las dudas sobre los tiempos de pago y las condiciones económicas de las transacciones.

La ministra fue directa al referirse a la situación: “Vamos a traer contratos para Air-e como sea”, una frase que resume la urgencia del Gobierno por garantizar que la empresa pueda cumplir su papel dentro del sistema. El problema también toca al gas. Cerca del 30 % del gas que consume actualmente Colombia es importado, según explicó la ministra, lo que añade otro desafío para garantizar que las plantas térmicas tengan el combustible necesario cuando el sistema las requiera.

Para la Costa Caribe, el asunto tiene una dimensión especial. Air-e atiende precisamente a tres departamentos de la región y cualquier dificultad financiera de la empresa termina teniendo efectos que van mucho más allá de sus balances.

Mientras el país mira los niveles de los embalses y se prepara para meses de mayor demanda, en el Caribe la preocupación es más cotidiana: que al encender el aire acondicionado, la luz siga ahí.

Ese es, finalmente, el reto de los próximos meses: cuidar el agua, asegurar el gas, mantener disponibles las térmicas y encontrar una salida financiera que permita que la energía siga llegando con normalidad a los hogares de la región.

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