La ciudad tendrá un mes más para disfrutar de una noche que se extiende. De jueves a domingo, bares, gastrobares y discotecas podrán abrir sus puertas hasta las 4:00 de la mañana.
Hay ciudades que también se reconocen cuando cae el sol. Santa Marta es una de ellas.
Cuando la tarde se despide sobre el Caribe, comienza otra ciudad: la de las mesas que se llenan, los amigos que se encuentran, la música que empieza a sonar y las historias que, muchas veces, apenas comienzan cuando llega la noche.
Por eso, la decisión de la Alcaldía de mantener temporalmente los horarios extendidos tiene algo más que una lectura administrativa. Detrás de esas horas adicionales hay cientos de personas que trabajan cuando otros descansan: meseros, cocineros, bartenders, músicos, DJs, personal de seguridad, taxistas, conductores y tantos otros que encuentran en la vida nocturna una fuente de trabajo.

El Decreto 425 del 17 de septiembre extiende la medida hasta el 16 de octubre. De lunes a miércoles, los establecimientos podrán funcionar hasta las 2:00 de la mañana, mientras que de jueves a domingo podrán hacerlo hasta las 4:00.
Es también una oportunidad para una ciudad que vive del turismo y que ha venido construyendo una oferta nocturna cada vez más diversa. Una Santa Marta que no solo invita a conocer sus playas y sus montañas, sino también a quedarse, conversar, brindar y disfrutar.
Pero una noche más larga también exige una ciudad más responsable. La diversión necesita convivencia; la música, respeto; y la libertad de disfrutar debe caminar de la mano con la seguridad. El reto ahora es encontrar ese equilibrio.
Porque Santa Marta merece una noche viva, alegre y segura. Una noche que genere empleo, que reciba al visitante y que permita a los samarios encontrarse.
Una noche que, sencillamente, todavía tenga algo que contar.
