Santa Marta abre una nueva etapa en la gestión de sus residuos

La ciudad inicia la transición hacia un nuevo modelo de recolección que contempla el retiro progresivo de los contenedores y el regreso de los vehículos de carga trasera.

La ciudad inicia la transición hacia un nuevo modelo de recolección que contempla el retiro progresivo de los contenedores y el regreso de los vehículos de carga trasera. El proceso estará acompañado de jornadas de pedagogía en los barrios.

Santa Marta comienza una nueva etapa en la manera de gestionar sus residuos. El cambio, que llegará progresivamente a distintos sectores de la ciudad, busca responder a las inquietudes de las comunidades y transformar la forma en que los samarios disponen de sus desechos cotidianos.

La empresa ATESA, encargada de la prestación del servicio de aseo, inició la socialización de un nuevo modelo de recolección que contempla el retiro progresivo de los contenedores instalados en diferentes puntos de la ciudad y el regreso de los vehículos de carga trasera para recoger los residuos directamente en las viviendas.

La decisión fue presentada durante un encuentro con presidentes de juntas de acción comunal y ediles de la ciudad, en el que también se planteó la necesidad de acompañar la transición con información clara y cercana a las comunidades.

El propósito es que el cambio sea gradual y que los habitantes conozcan con anticipación las nuevas dinámicas de recolección, sus horarios y las condiciones para disponer adecuadamente de las bolsas de basura.

Una transición que comienza en los barrios

La primera fase del proceso contempla jornadas de pedagogía casa a casa. Uno de los primeros sectores en recibir esta socialización es la urbanización Curinca, donde personal de ATESA recorrerá las viviendas para explicar a los residentes cómo funcionará el nuevo esquema.

Los contenedores serán identificados con avisos que informarán sobre su próximo retiro. Posteriormente, estos serán desmontados de manera progresiva, hasta completar la transición hacia el nuevo modelo.

La apuesta no se limita, por tanto, a cambiar los vehículos o retirar los recipientes. También implica modificar hábitos y recuperar una dinámica de recolección que durante años hizo parte de la vida cotidiana de los barrios samarios.

Soluciones para cada territorio

Santa Marta tiene una geografía urbana diversa, con sectores donde las calles estrechas, callejones y vías peatonales dificultan el ingreso de los vehículos recolectores.

Para estas zonas se implementará la figura de los “callejoneros”, operarios que recorrerán estos espacios con carretillas para recoger los residuos directamente frente a las viviendas y trasladarlos posteriormente hasta el vehículo encargado de la recolección.

La medida busca garantizar que las particularidades de cada barrio no se conviertan en una barrera para la prestación adecuada del servicio.

Una responsabilidad que también es ciudadana

Con el nuevo modelo llegará también una responsabilidad para los habitantes. Las bolsas deberán permanecer debidamente cerradas y amarradas y ser colocadas en las rejas o puntos establecidos frente a las viviendas, únicamente durante los días y horarios definidos para cada sector.

El cambio abre, además, una conversación que va más allá del servicio de aseo. En una ciudad como Santa Marta, cuyo atractivo está profundamente ligado a sus playas, sus ecosistemas y su paisaje, mantener limpio el entorno es una tarea que compromete tanto a las instituciones como a quienes viven y visitan la ciudad.

Una gestión adecuada de los residuos comienza con un sistema eficiente, pero se completa con ciudadanos conscientes de su responsabilidad.

La nueva etapa que inicia Santa Marta será, en ese sentido, una oportunidad para reordenar hábitos, fortalecer la cultura ciudadana y recuperar una relación más responsable con los espacios que todos compartimos.Porque una ciudad limpia no se construye únicamente con camiones y horarios de recolección. También se construye desde cada hogar, cada calle y cada decisión cotidiana.

Santa Marta cambia su manera de gestionar los residuos. El verdadero propósito es que ese cambio se traduzca en una ciudad más limpia, ordenada y consciente de la importancia de cuidar el lugar que habita.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *